Atahualpa Yupanqui

Atahualpa Yupanqui, el mayor referente de la música folclórica argentina, nacido el 31 de diciembre de 1908,  tiene en nuestra ciudad un Paseo con su nombre.

Por Ordenanza 11055 el sector de Plaza Italia comprendido entre diag. 74 y avenida 44, rumbo noreste fue designado como Paseo del Folclore Atahualpa Yupanqui.

“Nada resulta superior al destino del canto. Ninguna futirá tus sueños, porque ellos se nutren con su propia luz. Se alimentan de su propia pasión. Renacen cada día, para ser.” Destino del Canto-Atahualpa Yupanqui

Compositor, guitarrista, cantante y escritor, Héctor Roberto Chavero -tal su nombre de nacimiento- ha dejado una obra cuyo conocimiento es esencial para acercarse al paisaje musical argentino, a sus costumbres, su entonación y su memoria.

Profundo conocedor del interior de la Argentina, así como también hombre de amplia cultura universal, supo abordar tanto los temas simples de la sufrida vida rural, como adentrarse en los enigmas e interrogantes que plantea el universo. Y sin salirse nunca de las sencillas formas de la copla y de la canción popular. Encontraremos así en su obra las preguntas que asaltan al pensador durante las noches de desvelo, la soledad, las quejas del pobre carente de trabajo, la dura vida del hombre de campo, los paisajes del Tucumán y de otras provincias argentinas, la evocación de diversos personajes camperos y algunos momentos autobiográficos, entre muchos otros temas.

Dejó innumerables obras para el cancionero argentino Entre las más conocidas podemos citar: Viene clareando, El arriero, Zamba del grillo, La añera, La pobrecita, Milonga del peón de campo, Camino del indio, Chacarera de las piedras, Recuerdos del Portezuelo, El alazán, Indiecito dormido, El aromo, Le tengo rabia al silencio, Piedra y camino, Luna Tucumana, Los ejes de mi carreta, Sin caballo y en Montiel, Cachilo dormido, Tú que puedes vuélvete, así como también el extenso relato por milonga El payador perseguido.

Como escritor, publicó Piedra sola (1940), Aires indios (1943), Cerro Bayo (1953), Guitarra (1960), El canto del viento (1965), El payador perseguido (1972) y La Capataza, (1992).

Falleció el 23 de mayo de 1992 en Nîmes (Francia) donde se encontraba para actuar.  Por su expreso deseo, sus restos fueron repatriados y descansan en Cerro Colorado.