City Bell

Elegido como fecha de nacimiento de esta pujante localidad, el 10 de mayo de 1914 es el día en que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires firmó la Resolución aprobando el pedido de autorización de la Sociedad Anónima City Bell para concretar la traza de este nuevo poblado.

La historia cuenta que el 18 de julio de 1913, José Guerrico, en representación de la Sociedad Anónima City Bell, compró a la sucesión de Don Jorge Bell algo más de 300 hectáreas de una fracción de la “Estancia Grande”  que la familia poseía en las cercanías de La Plata, con el fin de crear un nuevo pueblo.

El 2 de febrero de 1914, la Sociedad Anónima solicita formalmente al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires la autorización para concretar el proyecto de traza. En aquella petición, la que también aparece con la firma de Guerrico, se afirma en su artículo 5º: “Como homenaje a la familia Bell, cuyo trabajo e inteligencia han contribuido en tres generaciones sucesivas a la prosperidad de las industrias madres de nuestro país, propongo se designe al nuevo pueblo con el nombre de City Bell”. Una vez aprobado el pedido se realizaron  se realizaron dos remates de tierra, sin resultados satisfactorios.

Fue así que el Directorio de la Sociedad Anónima City Bell decidió suspender las ventas y resolvió arrendar terrenos a quinteros con contratos de dos años y por un valor de cincuenta pesos la hectárea. Con esta innovación se logró que en menos de dos meses City Bell se viera poblado por más de treinta familias de quinteros, hecho al que también contribuyó la inauguración de la estación City Bell del entonces Ferrocarril Sud.

Poco después se pavimentó la principal avenida del incipiente poblado (la calle Cantilo, que aún hoy es la vía principal del barrio), se instaló una red de agua potable con una extensión de 12 km., se abrió una estafeta postal y en 1922 se inició la construcción de una usina eléctrica para alumbrado público y para prestar el servicio de energía eléctrica a los hogares.

La cercanía con el centro de La Plata y la existencia de amplios espacios verdes facilitó el crecimiento de la localidad que durante muchas décadas se caracterizó por tener gran cantidad de viviendas de fin de semana aunque en la actualidad la mayor parte de su población es de carácter permanente.