El teléfono

En el año 1889, se tendió, a través del Río de la Plata, un cable telefónico subfluvial entre las localidades de Punta Lara (Argentina) y Colonia de Sacramento (Uruguay), siendo ésta la primera conexión telefónica subacuática del mundo.

El 14 de enero 1876 queda patentado el teléfono por Alexander Graham Bell.

Alexander Graham Bell (Edimburgo, Escocia, Reino Unido, 3 de marzo de1847-Beinn Bhreagh, Canadá, 2 de agosto de 1922) fue un científico, inventor y logopeda británico. Contribuyó al desarrollo de las telecomunicaciones y a la tecnología de la aviación. Su padre, su abuelo y su hermano estuvieron relacionados con el trabajo en fonación y locución (su madre y su esposa eran sordas), lo que influyó profundamente en el interés de Bell por las investigaciones sobre la escucha y el habla, así como en sus experimentos con aparatos para el oído. 

Muchos otros inventos ocuparon gran parte de la vida de Bell, entre ellos, la construcción del hidroala y los estudios de aeronáutica. En 1888, Alexander Graham Bell fue uno de los fundadores de la National Geographic Society y el 7 de enero de 1898, asumió la presidencia de dicha institución.

Durante mucho tiempo Alexander Graham Bell fue considerado el inventor del teléfono, junto con Elisha Gray. Sin embargo, Bell no fue el inventor de este aparato, sino solamente el primero en patentarlo. Esto ocurrió el 14 de enero de 1876. El 11 de junio de 2002 el Congreso de Estados Unidos aprobó la resolución 269, que se reconocía que el inventor del teléfono había sido Antonio Meucci, que lo llamó teletrófono, y no Bell.

En 1871 Meucci solo pudo, por dificultades económicas, presentar una breve descripción de su invento, pero no formalizar la patente ante la Oficina de Patentes de Estados Unidos.

El primer teléfono de nuestro país se instaló el 4 de agosto de 1881 en la residencia del entonces ministro de Relaciones Exteriores Bernardo de Irigoyen. El mismo día se instalaron también otros teléfonos en las residencias del presidente de la Nación, Julio Argentino Roca en la calle Rivadavia 1783; del presidente de la Municipalidad de Buenos Aires, Marcelo Torcuato de Alvear; del Ministro de Guerra y Marina, general Benjamín Victorica, y en instituciones como la Sociedad Rural, el Club del Progreso y el Jockey Club.