Joaquín V. González

Sus obras literarias, didácticas y políticas, significan una valiosa contribución a nuestra cultura. Donó sus trabajos a la biblioteca de la Universidad de La Plata.

Nació el 6 de marzo de 1863 en Nonogasta, pequeño pueblito del departamento de Chilecito, La Rioja. El tradicional y severo hogar le marcó el rumbo hacia la carrera de jurisprudencia, que estudió en la provincia de Córdoba, donde se doctoró en 1886. Desde niño se inclinó por las letras y la escritura, esta vocación se vio demorada por su actitud política, apenas regresado a su provincia, en el mismo año de su doctorado, es electo a la diputación. Antes de terminar su período, es nombrado gobernador de La Rioja, cargo que volvería desempeñar entre 1898 y 1902. En este último año fue designado por el presidente Roca, Ministro del Interior, y lo volvió a hacer de 1904 a 1906; continuador de Alberdi y Sarmiento en todos los departamentos que dirigió desplegó iniciativas importantes como reformador social o político de la educación nacional. Hombre bueno y modesto, trabajó sin descanso durante más de cuarenta años por el bienestar de su patria, con una perseverancia y un desinterés únicos.
Como escritor, sus numerosas obras literarias, didácticas y políticas, significan una valiosa contribución a nuestra cultura. En este sentido, "La tradición nacional" y "Mis montañas" son obras literarias y folklóricas de gran valor, que ocupan despues de Facundo y Recuerdos de provincia, de Sarmiento, y el Martín Fierro de Hernández, lugar destacado en la literatura.
Fue educador, periodista y pensador, reconocido internacional-mente. Eximio orador, improvisaba sus discursos académicos, dejando fluir la elocuencia de sus sentimientos. Su capacidad de trabajo fue extraordinaria y quedó evidencia de su obra. Su talento lo abarcó todo: la técnica del derecho, la lucha política, la poesía, la erudición orientalista, los problemas de la enseñanza, las leyendas autóctonas y las confesiones personales. Murió en Buenos Aires el 21 de Diciembre de 1923.

Reconocido como uno de los más ilustres hombres de la Argentina, Joaquín V. González fue miembro académico corresponsal de la Real Academia Española de la Lengua desde 1906, y formó parte de la Corte Internacional de Arbitraje de La Haya en 1921.

En su honor, la calle 1 de la ciudad de La Plata lleva su nombre.