Leopoldo Lugones

La Plazoleta de 4, diag. 80 y 47 lleva el nombre de Leopoldo Lugones,  reconocido a través de los años como una figura central de la cultura argentina y uno de sus grandes escritores.

Leopoldo Lugones nació el 13 de junio de 1874 en la localidad de Villa de María del Río Seco, ubicada en el norte de la provincia de Córdoba y  el 18 de febrero de 1938 se quitó la vida en un recreo del Delta de Tigre.

La actividad literaria y política de Lugones comenzó en Córdoba, con su incursión como periodista en El Pensamiento Libre, publicación considerada atea y anarquista. En esa época publica poesía con el seudónimo de «Gil Paz». Poco después, ya en Buenos Aires, se une al grupo socialista que integran, entre otros escritores, José Ingenieros, Alberto Gerchunoff, Manuel Baldomero Ugarte y Roberto Payró y escribe de manera esporádica para varios medios, entre los que se cuentan el periódico socialista La Vanguardia, y el periódico roquista Tribuna. En Buenos Aires, generó constante polémica no tanto por su obra literaria sino por su protagonismo político, que sufrió fuertes virajes ideológicos a lo largo de su vida.

En esta época conoce a Rubén Darío, quien tendría importante influencia en su obra y cuyo prestigio le facilitaría el ingreso al diario La Nación. En 1897 Lugones publica su primer libro, Las montañas del oro, de estilo inspirado en el simbolismo francés. Algunos capítulos de este libro habían sido publicados en una revista dirigida por Paul Groussac llamada La Biblioteca. En 1898 se adhirió a la Sociedad Teosófica, en la llamada «Rama Luz», Entre 1898 y 1902 escribió cuatro ensayos («Acción de la teosofía», «Nuestras ideas estéticas», «Nuestro método científico» y «El objeto de nuestra filosofía») para las revistas Philadelphia (Buenos Aires) y Sophia (Madrid) en donde expone las principales ideas teosóficas sobre la ciencia, el arte y la filosofía. Además, es posible encontrar la influencia de la teosofía en varias de sus obras, como en El Payador (1913-1916), Prometeo, un proscripto del sol (1910) o Elogio de Ameghino (1915).2

En 1905 publica Los crepúsculos del jardín, obra cercana al Modernismo y recoge también las tendencias de la literatura francesa, en particular el simbolismo, estilo que se profundizaría con su celebrado Lunario sentimental publicado en 1909. Experimenta con cuentos de misterio  con su obra Las fuerzas extrañas; libro que también muestra la afición de Lugones al ocultismo y a las ideas teosóficas. Este libro junto con Cuentos fatales  son considerados precursores de la narrativa breve en la Argentina, que tendrá una vasta tradición a lo largo de todo el siglo XX.

De regreso de sus experiencias europeas, Lugones publica su ensayo Historia de Sarmiento). En 1913 pronuncia en el Teatro Odeón una serie de conferencias, titulada «El Payador», ante la presencia, entre otros personajes ilustres, del entonces presidente Roque Sáenz Peña; el tema principal de las conferencias (recopiladas y publicadas en 1916) era el poema gauchesco Martín Fierro y la exaltación de la figura del gaucho como paradigma de nacionalidad. En la obra de Domingo Faustino Sarmiento y de José Hernández, Lugones encuentra lo que él llama «la formación del espíritu nacional»: «Facundo y Recuerdos de provincia son nuestra Ilíada y nuestra Odisea. Martín Fierro nuestro Romancero.» (Historia de Sarmiento, Leopoldo Lugones, 1911). La consideración del Martín Fierro como emblema de la literatura argentina se debe, en gran medida, a la interpretación de Lugones sobre la influencia de esta obra en la formación de una identidad cultural.

En 1915 asume como director de la Biblioteca Nacional de Maestros, cargo en el que se desempeña hasta su muerte.4 En 1920 comienza a advertirse un giro hacia las ideas nacionalistas con la publicación de un libro de doctrina política, Mi beligerancia. Al año siguiente publica una obra que puede considerarse de divulgación científica, El tamaño del espacio y en 1922, en un retorno al simbolismo, publica Las horas doradas.

En 1924 recibe el Premio Nacional de Literatura5 y en 1928 preside la Sociedad Argentina de Escritores. Ya en esa época era un ferviente impulsor de las tendencias fascistas que caracterizaban a parte de los militares argentinos. Lugones es un importante propagandista del golpe militar protagonizado por José Félix Uriburu el 6 de septiembre de 1930, que derroca de la presidencia al caudillo radical Hipólito Yrigoyen. Su estrecha relación con el régimen instaurado ese año le vale el rechazo de los círculos intelectuales porteños.

El 13 de junio es considerado en nuestro país el día del escritor, fecha  instituida por la Sociedad Argentina de Escritores como homenaje al natalicio de Leopoldo Lugones.