Marta Minujín

El MUMART tiene en su acervo patrimonial la obra "Arte Bajo Cero Geniol y Dolor de Cabeza"  donada por la artista después de una exposición en la sala del Museo Municipal de Bellas Artes en 1991.

La artista reconocida por algunos y vapuleada por otros, nace el 30 de enero de 1943 en Avellaneda, Prov. de Buenos Aires.

Por propia decisión ingresa a la escuela de Bellas Artes  pero no termina sus estudios.

Cree en la necesidad de un arte que logre sobrecoger al espectador, que salte del plano y se instale en la tridimensión.

En 1961 gana una beca y se va a estudiar a Paris. Allí se vincula con artistas del Nouveau Realisme, informalistas, entre quienes se cuentan Niki de Saint-Phalle, Jean Tinguely, Christo, Lourdes Castro y Robert Rauschenberg.

Al año siguiente comienza sus estructuras habitables cubiertas de colchones -realizadas con colchones encontrados entre los desechos de los hospitales parisinos- y sus primeras performances. Paralelamente, se adscribe a las teorías de la "muerte del arte", evitando el mercado y los museos, realizando obras efímeras y destruyendo su obra plástica anterior.    Dentro de este pensamiento se inserta La Destrucción, su primer happening (de la palabra inglesa que significa acontecimiento, ocurrencia, suces, es toda experiencia que parte de la ecuación provocación-participación-improvisación) realizado en 1963.

Se puede decir que Marta Minujin se hace famosa cuando en 1965 compone, junto a Rubén Santantonín, La Menesunda, una ambientación transitable que propone al espectador experimentar una variedad de sensaciones a lo largo de un recorrido de 16 zonas. La obra congrega a una innumerable cantidad de visitantes y a toda la prensa, que reparte sus comentarios entre tímidos elogios y contundentes condenas a su autora. Pocos meses después realiza El Batacazo (1965), otra ambientación transitable de menores dimensiones, que repite al año siguiente en los Estados Unidos.

   Por esa misma época, comienza sus monumentales obras consumibles, que se inauguran con El Obelisco de Pan Dulce (1978), continúan con La Torre de James Joyce en Pan (1980) -realizada en Irlanda- y se prolongan en una progresión de figuras simbólicas recubiertas con diferentes alimentos. Paralelamente, Minujin desarrolla una serie de "deconstrucciones de mitos" en obras como El Nido de Hornero Gigante (1976) -una parte de Comunicando con Tierra- El Obelisco Acostado (1978), presentada en la ciudad de San Pablo, el mencionado Obelisco de Pan Dulce y Carlos Gardel de Fuego (1981), realizada para la Bienal de Medellín.

   Estas obras que conjugan la historia, sus símbolos y uno de los principales valuartes de la sociedad contemporánea -el consumo- desembocan en un grandioso Partenón de Libros (1983), una réplica del Partenón de Atenas recubierta con libros prohibidos durante la dictadura militar, realizada en homenaje a la cultura y a la democracia.

   Tras largos años de obras efímeras y de rechazar a las instituciones artísticas, Marta Minujin regresa a la escultura, siguiendo la tendencia a la recuperación de las artes tradicionales que se produce durante la década del '80. Sus obras son estudios sobre el arte clásico desde una mirada contemporánea, que inserta a la tradición en la problemática de la postmodernidad.

Cuando en 1998, el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles realiza una revisión histórica sobre la incursión de la acción en las artes plásticas para la muestra Out of Actions: Between Performance and the Object, Marta Minujin es ubicada entre los pioneros de estas manifestaciones, junto a Ives Klein, Allan Kaprow, Piero Mazzoni y el grupo Gutai.

La obra Arte bajo cero Geniol y dolor de cabeza  está en proceso de restauración.