Miguel Ángel Guereña

Artísta plástico que nació el 13 de junio de 1931 en La Plata.  En 1956 se radicó en Chubut, donde fue reconocido como uno de los autores más prolíficos de la provincia. El Macla conserva en su patrimonio, dos de sus obras "Grandeza patagónica" y "Zorra en la meseta".

Egresó en 1952, de la  Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Con Edgardo Vigo fundó el Movimiento de Artes Plásticas “Standard 55”, en el año  1955. Entre 1965 y 1967, participó de la I Bienal del Centro y sur Argentino Santa Rosa La Pampa, y la  II Bienal de Arte de Arte en la misma ciudad. En 1971 se encontró en México  donde visitó los talleres de los pintores mexicanos Rufino Tamayo  y José Luis Cuevas; manteniendo una relación directa, sobre la problemática  muralista, con el maestro Alfaro Siqueiros. De regreso en la Argentina, fundó y dirigió el Taller activo de pintura de Esquel, dedicándose a  cursos para niños y adultos. En 1984, fundó el taller de pintura  de la  Universidad Nacional de La Plata “San Juan Bosco”, con delegaciones en Trelew y Puerto Madryn. Recientemente crea y funda  el Grupo Meseta  de Artes Plásticas, con Miguel Angel Alzugaray y Eduardo Rey. En 1990, intervino en la I Bienal  Centro Cultural Recoleta, en Buenos Aires.

Participó de distintas  exposiciones en varios lugares de nuestro país. Su  obra fue distinguida con varios premios, entre los que podemos mencionar se encuentran: Mención Honorífica especial, en el XXXV Salón de Arte Regional  de Bahía  Blanca (1965); Primer Premio de Pintura ,en el Primer certamen  de pintura provincial de Chubut, (1970); Segundo premio de Pintura, en el Primer Salón de pintura  de la Universidad Nacional  de la Patagonia, Comodoro Rivadavia (1983); “Gran Premio de Honor del Chubut”, Salón de Artes Visuales, Rawson,Chubut (1987).

Falleció en enero del año 2016.

“Un Guereña enclavado en una grandiosidad ambiental natural que podrá empequeñecer más a los pequeños, pero que agranda a todos aquellos que saben escuchar sus propias voces interiores.”

Edgardo Vigo, 1968.