Veredas platenses

por reglamento municipal, las baldosas deberían tener determinadas formas y colores según pertenezcan a los frentes de avenidas o calles, de números pares o impares.

Como ciudad planificada, La Plata cuenta con un reglamento de veredas,  atendiendo a la estética, a la ubicación y al resguardo de las personas.

Según el mismo, las calles de números pares se arreglaban con baldosas de color crema compuestas de nueve cuadrados, y a una baldosa de la línea de edificación iba colocada una hilera de baldosas color rojo para proteger al transeúnte de golpearse con una ventana o saliente de las casas; mientras que a una baldosa del cordón iba otra hilera del mismo color, en donde los paseantes debían detenerse para cruzar la calzada.

En el caso de las veredas de número impares, era igual salvo que las baldosas de color rojo debían ser de color azul.

La misma regla se aplicaba a las avenidas, pero para diferenciarla del resto de las calles el formato de las baldosas era de vainillas grises en lugar de cuadros color crema.

Para fuera del casco urbano, en las calles pavimentadas con cordón cuneta también hay reglas. En esos sectores las veredas pueden construirse con losas de hormigón de 50 por 50 centímetros o con baldosas estriadas o de panes, de cualquier color. Sólo se debe garantizar que el material sea antideslizante.