Gratis en el EcoSelect

Sobre la pobreza, la exclusión y la supervivencia en “Pizza, birra y faso”

Con entrada  libre y gratuita, se proyectará el film “Pizza, birra y faso”, los días lunes 3, martes 4 y miércoles 5 de diciembre a las 19 horas, en la Sala 2 del Cine Municipal EcoSelect, del Centro Cultural Islas Malvinas (19 y 51).

“Pizza, birra y faso” se estrenó el 15 de enero de 1998 y tomó por sorpresa al cine argentino, con  nuevas formas de contar historias, con una estética única, un elenco de desconocidos, dos directores noveles, y escasos recursos de producción. El film dirigido por Bruno Stagnaro e Israel Adrián Caetano, dio inicio hace dos décadas al “nuevo cine argentino”, constituido por un grupo de películas que rompía con los cánones tradicionales cinematográficos.  Este cambio, propuso una renovación creativa en las producciones audiovisuales nacionales y trasladó a la pantalla cinematográfica, distintas temáticas actuales de la sociedad, con el fin de que el público reflexione acerca de ellas. Fue ganadora del Festival Internacional de Cine de Mar de Plata, FIPRESCI, cuatro Premios Cóndor de Plata entre ellos por mejor película, entre otros.

El film relata la historia de cinco  amigos: el Cordobés, Pablo, Sandra, Frula y Megabó, quienes llevan a cabo múltiples actos delictivos, peripecias y desmanes, por las calles de Buenos Aires, con el fin de obtener dinero y sobrevivir en una ciudad signada por el desempleo y la crisis económica. Dedicados exclusivamente a delinquir, siempre dependen de alguien que los emplea y les quita la mayor parte del botín. Por este motivo, deben conformarse  con el poco dinero que consiguen, y  sus días transcurren entre pizzas, cervezas y cigarrillos. Los  vicios y los  excesos parecen ser el único modo de afrontar una  realidad lacerante, (aunque les cueste la vida), mientras que morir en la propia ley es el mandato principal de este grupo de amigos.

Contada desde la mirada de los protagonistas, permite al espectador inmiscuirse en la cotidianeidad de estos jóvenes, y experimentar durante ochenta y dos minutos,  la frustración, la desazón y los sinsabores de sus vidas, consecuencias directas  de una decadencia social y económica del país que los vio nacer.  Asimismo, ofrece la posibilidad de analizar desde una nueva perspectiva los avatares que deben afrontar las personas de bajos recursos: la discriminación, los prejuicios y la desigualdad, y visibilizar sus batallas cotidianas en pos de pertenecer a un sistema que los excluye y los arrastra hacia la pobreza, cautivos de un escenario desesperante de la cual  sólo pocos pueden  escapar.